Datos personales

Concepción, Bio Bio, Chile
Abogado. Maestro en Teorías Críticas del Derecho. Doctor en Derecho en DDHH y Desarrollo.

jueves, 24 de noviembre de 2011

LECCIONES LABORALES.

Boaventura de  Sousa tiene como subtítulo de uno de sus libros una frase que me gusta mucho: "Contra el desperdicio de la experiencia". Y me pasa que siempre me planteo sistematizar experiencias para sacar lecciones pero no lo hago nunca, y esto es muy común en mi y en casi todos los que hacemos prácticas sociales en lugares sensibles. Y el mundo sindical y laboral lo es y me parece que la experiencia que vamos sacando debe cuidarse para no perderla.

Me ha tocado estar en dos asuntos con dirigentes sindicales, una capacitando y otra negociando, de asesor de la empresa y lo allí ocurrido me resulta necesario comentarlo. He aquí los puntos.

Primer suceso. Estuve haciendo capacitación sobre derecho y trabajo (no leyes laborales) a dirigentes sindicales de una empresa siderúrgica con historia. El trabajo consistió en una contextualización desde la sociología jurídica de la organización de las empresas y de análisis de datos del mundo del trabajo; en una entrega de información básica acerca de como está construido y opera el sistema de derecho en chile, un trabajo de taller de detección de problemas y necesidades del sindicato en relación con sus bases, con su directiva y la empresa, una exposición de las líneas del derecho del trabajo chileno y finalmente recoger esos elementos para construir estrategias de defensas de derechos, mostrando como los derechos (de los trabajadores) no son lo mismo que la ley (laboral).  En aquella parte del curso en que pasamos a revisar las conclusiones del taller con respecto a las situaciones de las bases, con los dirigentes sindicales pudimos darnos cuenta de dos cosas: primero que pese a poder ser caracterizados como obreros no se tarta de trabajadores pobres, ya su su sueldo promedio es de $550.000.- (unos mil dolares) sino que, dentro de la empresa las condiciones de seguridad en el trabajo y para los trabajadores mismos su sobreendeudamiento, que se ha convertido en ÉL verdadero problema de los trabajadores y que lleva a que la gestión de los dirigentes destine muchísimo tiempo a interceder ante el servicio de bienestar de la empresa para que le otorguen créditos o ayudas a los trabajadores para evitar que pierdan bienes, autos, casas que han comprado y que por su sobreendeudamiento no pueden pagar. Incluso uno de los dirigentes mencionaba como ejemplo un caso en que un trabajador le pidió interceder para un crédito con la empresa para evitar que perdiese su casa en la que adeudaba 10 millones de pesos y sin embargo se había comprado hace poco un auto de doce millones. Pero cada vez que los dirigentes les llaman la atención sobre el punto, los trabajadores se molestan diciéndoles que por que se metían en su vida privada. Es decir hacen pública la solución pero no el origen del mal.  Así buena parte de la acción sindical era encontrar formas de ayudar a renegociar créditos o solicitar unos para pagar otros, tanto que en algún momento negociaron con un banco para que comprase carteras vencidas y entregara nuevos créditos en mejores condiciones. Se ha transformado el punto en un verdadero problema.
Después de mucha discusión se dieron cuenta que efectivamente era un gran problema, que hasta antes parecía natural que no debían meterse y solo podían ayudar al ser requeridos y que era solo una mala costumbre el estar endeudados, se apareció como un problema serio que minaba la fortaleza sindical y afectaba su representación frente a la empresa, ya que siempre ésta tenía que verselas con trabajadores pidiendo dinero por sus deudas. Se les planteó como idea el buscar un ingeniero comercial o estudiantes en práctica de carreras de economía para hacer una escuela de aprender a manejar el dinero y sobre todo las deudas y el dinero plástico, lo que fue recibido como una muy buena idea para poder enfrentar una situación que se había vuelto "natural" y sin solución. De la misma manera cuando se discutió sobre la acción de los sindicatos en relación con las peticiones a la empresa en las negociaciones colectivas se apreció como cada vez más se pedía dinero y aumento de partidas pero no cuestiones verdaderamente colectivas.

Concluyo entonces dos cosas. Primero  como el sistema de inducir al consumismo ha calado profundo pero el sindicalismo parece que frente a ello no piensa en las causas, solo en los efectos y como mitigar las deudas no atacar el consumo como fuente de problemas. Puede que por no estar en el Código del Trabajo, la vieja costumbre legalista, no se le consideres. Hay que actuar sorbe las causas y volver a reeducara los trabajadores. Segundo, que el sindicalismo está adoleciendo de miradas de derechos colectivos y no solo de acumulaciones individuales alzando ítem ya existentes. Las negociaciones colectivas se vienen convirtiendo en aumentar los montos de la negociación anterior de manera que haya más dinero en las liquidaciones y no otros elementos que podrían servir para dignificar y mejorar la vida. El sindicalismo ha caído en la trampa del dinero, es decir quieren vivir como los patrones pero una vez endeudados ruegan a estos que los ayuden, todo individual, nada colectivo.

La segunda situación tiene lugar en una negociación colectiva en que me tocó asesorar a la empresa. Al frente un sindicato de profesores haciendo lo mismo, pidiendo que al contrato colectivo vigente se le agregue más dinero y más reajuste y nuevamente nada colectivo. Pidieron al empleador que cambiaran la fecha de pago de las remuneraciones de los 8 a los 30 para poder pagar las cuotas de las multitiendas y cuando sugerí que la empresa les pagase un curso sobre administración de deuda y manejo de dinero plástico, la cúpula sindical se encolerizó, que eso no, que los profesores sabían lo que hacían, que eso no.

¿Por que lo que para los obreros no pobres es bueno para los profesionales no ricos es malo y encolerizante?, ¿por que descubre una flacidez, una incoherencia o una falta garrafal quizás?.

Me temo que el sindicalismo ha olvidado algunas cuestiones fundamentales que aquí se hacen presente:
  1. No conocen como funciona el sistema , en que consiste la lógica empresarial y como al negociar mas dinero en realidad ayudan a planificar la empresa y sus rendimientos, manteniendo siempre las brechas. Se requiere mejor paga es cierto, pero también algo que de un sentido diferente a la vida de los trabajadores que a la vida de los dueños del capital.
  2. Al pedir siempre más dinero olvidan que ese es el instrumento central con la que el capital domina y subordina las necesidades de los trabajadores, convirtiéndolos en mercancías pagables, mejor o peor, pero pagables.
  3. Se ha olvidado completamente que es lo colectivo, aquello que no va a ningún bolsillo directamente pero que beneficia a todos actuales y futuros.
  4. Se ha postergado la misión educativa del sindicalismo, como una forma de ilustrar a los trabajadores como es que son dominados.
  5. Los trabajadores cuando se exponen estas cosas quedan entre perplejos y sorprendidos. Paralizados. En eso, en paralizarlos mediante las deudas, ha hecho bien su tarea el capital.

Finalmente un último comentario.
Al terminar la mediación para evitar la huelga la mediadora de la Inspección del Trabajo invitó a las partes a usar de la mediación cuando surjan desacuerdos y problemas antes de ir a Tribunales. La abogada del sindicato señaló que no estaba de acuerdo, por que ante una infracción de ley el tribunal tenia que sancionara la empresa, que no se podía aceptar un arreglo sin sancionar y que mediar alejaba a los trabajadores del poder sancionar a su empleador que incumple.

Yo manifesté que esa visión si que era preocupante, por que ponía a aquellos que dicen querer pelear por derechos en la misma lógica represiva y peligrosista que el conservadurismo y el capital. Sancionar, sancionar y sancionar.
Yo no digo que no, pero hay que tener cuidado con las lógicas que aplicamos a las actuaciones, ya que queriendo hacer algo diferente estamos jugando el juego con las mismas reglas que el dueño del tablero pone. A veces hay que sancionar pero a veces hay que solucionar y destrabar nudos que desgastan en vez de empoderar.
Es que hay que aplicar siempre la ley me dijeron y eso me parece aun más grave por que:
  • La ley como fin en si mismo es una trampa, se prefiere la solución ya conocida a nuevas soluciones empoderantes en el proceso y no en el resultado.
  • La lógica del orden cerrado es el orden del dominador, no del que busca liberarse.
  • Por que la lógica de la suma cero de los juicios y la sanción es la lógica de la guerra y la policía no la de los movimientos sociales.
  • Por que el enemigo no es la empresa sino el capital, y esa confusión lleva a equívocos de tiempo y oportunidad, de instrumento y objetivo.
  • Por que hablar el lenguaje del adversario es aceptar desde ya su supremacía.
Seguramente la colega estaba preocupada que al dejar de ir a juicios y considerando que la Defensoría Laboral Pública, esa forma de ayudar a cesantes no a trabajadores, ya ha mermado los bolsillos de los abogados pro trabajadores era percibir menos ingresos.

Pero todo esto es otra discusión más profunda  y sin embargo rescato de la experiencia que los laboralistas hace rato perdieron el sentido de cual es la pelea que hay quedar y solo son cobradores de pesos o estrategas para el mayor pago de ítem específicos y no operadores de derechos.

Todo esto si es que otra discusión y muy profunda que ya no cabe en este artículo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario